
Mi generación quedó marcada por el Dr. Slump y los habitantes de Penguin Village. Todos nos sorprendimos enormemente con sus bizarras aventuras hasta que llegó un momento en que los interiorizamos y se convirtieron en gente común.
Llegamos incluso a asimilar que alguien fuera por la vida con un gorro con orejas de gato y ahora nos ha empezado a pasar factura.
Los pocos de mi generación que han entrado ya en fase reproductiva no pueden evitar a menudo trasladar sus frustadas fantasías de infancia a sus cachorros. La industria del corte y confección, consciente de nuestra debilidad nos acosa con una incipiente oferta de gorros y accesorios que calmarán nuestras ansias.
En la foto, mi hija Clàudia, de dos años de edad alimenta a su malnutrido padre mientras luce un elegante gorro "oso polar" que acertadamente la protege del invierno barcelonés.
Para todos aquellos que quieran ver a sus retoños emulando a los más variopintos seres dejo algunas imágenes interesantes y un enlace donde hacerse con los complementos.
Etsy

Comentarios
Yo, si tuviera niños, me volvería loco comprando paridas de estas. Así que animo a todos los padres que siguan tu ejemplo.
Por cierto como se llamaba el planeta del rei nicoxan? si, aquel que tenía su forma y que solo plantaban nabos.
Es genial el careto que pone claudia!!!!
Imaginaros pasear por la calle y ver a todos esos niños ventidos de animales ^^
Claudia la niña mas guapa de Barcelona =.=
by dagodu.
Me pareció buena idea.
http://blog.myspace.com/index.cfm?fuseaction=blog.view&friendID=109740686&blogID=357151605